martes, 20 de julio de 2010

DECEPCIÓN

Este horrible sentimiento es lo que vivo ahora.

Es increíble que mientras más intentamos alejarnos de este tipos de sensaciones, más nos acercamos y estamos vulnerables a vivirlas.

Saben es extraño, pero alguien una vez me dijo que cuando uno no vive el luto de una decepción, de forma inconsciente busca personas y situaciones que te decepcionen para liberar, la experiencia anterior. Aunque en un comienzo no le encontré sentido, ahora que le he dado más vueltas me di cuenta de que es verdad.

Acabo de sufrir una nueva decepción, pero esta fue grande me golpeó en dos puntos totalmente opuestos, pero igualmente importantes. En mi ámbito más intimo y que manejo con tanta sutileza y en el ámbito escolar; a pesar de que lo que gatillo la situación en cada caso fue diferente, tienen una persona que las une y las hace una.

No es que esté culpando a esa persona, por el contrario ella une estos dos acontecimientos, pero no tiene nada que ver con ellos, es difícil de comprender pero no imposible.

Lo peor es que no se que es lo que siento, no se si estoy sintiendo pena, rabia, angustia, etc. Lo que si se es que esta mezcla se está robando gran cantidad de mi energía lo que me hace sentir que pierdo el control, además de estar cansada y querer dormir todo el tiempo.

Debido a todos estos acontecimientos he llegado a la conclusión de que si pueden vivir el luto como personas normales, hagánlo porque me imagino que es lejos la mejor solución para que después no sientan lo que yo estoy sintiendo ahora y que ni yo sé que es.

2 comentarios:

  1. Peqeña, hace miles de siglos qe no pasaba por aqui... Y perdona si nada de lo que escribo te sirve, pero mi cerebro ya se lanzó a huelga.
    La decepción es una de las peores cosas que el hombre (entiéndase como ser humano) pueda vivir. Porqe para vivirlo, primero debes haber creido, confiado y más aún querido a quien te decepciona, y por eso es tan duro y dificil de aceptar. Porqe en una simple vuelta de la manecilla del reloj, ya nada es lo mismo.
    Pero nunca es tarde para aceptarlo, vivir el duelo.. asi como dices, olvidarlo.. y quizas, si Dios te lo permite.. perdonarlo :)
    PEQEÑA, PARA DE ESCRIBIR TAN "SECAMENTE" te amo de corazon y alma ♥ (:

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  2. EL blog como una suerte de diario de vida... interesante =) bueno, tu comentario es de hace bastante tiempo, pero admito que me identificaron algunos puntos. Hace un tiempo, tal vez unas tres semanas atrás, pasé por algo similar en cuanto sensaciones. Me ahogaba, no sabía qué hacer, no confiaba en mí y tenía ganas de meterme en un poema y no salir de ahí nunca jamás. Hoy todo está mejor, pude tener "paz en la tormenta", como dice cierta canción: he crecido mucho, aprendido y madurado, sí, en un par de semanas, pero crecí por todo lo que no lo había hecho y hoy vivio un proceso precioso de restauración.
    Respecto a la decepción, entiendo que es doloroso... nunca le he tomado el sabor a una de ellas, tal vez porque nunca he querido que me decepcionen, busco un porqué, una razón, ponerme en el lugar del otro y buscar de manera objetiva una condicón neutra para no culpar a nadie, no me gusta poner yugo de culpa sobre las personas. La decepción es algo dolorosa, las personas solemos fallar constantemente, a veces aun sin darnos cuenta.

    Una vez me contaron una historia de un padre que tenía una hermosa familia; una esposa y tres hijos, sin emabrgo, su luz y su vida era su primogénito. Por él vivía y se desviviía, todo para él, lo mejor. Un día su hijo tuvo un accidente automovilístico y murió. ¿Pero sabes? no solo murió el niño, sino también murió el padre con él. Cuando nos aferramos mucho a las personas solemos salir dañados y lo he comprobado fielmente: cuando tu vida es alguien y ese alguien un día te vuelca la espalda, duele mucho, tanto ue piensas que no te olverás a levantar. ¿Pero sabes? Dios es bueno y al final aferrarse de él es lo mejor, Dios es fiel y nunca nos falla... su voluntad es buena, agradable y perfecta.

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