martes, 20 de julio de 2010

DECEPCIÓN

Este horrible sentimiento es lo que vivo ahora.

Es increíble que mientras más intentamos alejarnos de este tipos de sensaciones, más nos acercamos y estamos vulnerables a vivirlas.

Saben es extraño, pero alguien una vez me dijo que cuando uno no vive el luto de una decepción, de forma inconsciente busca personas y situaciones que te decepcionen para liberar, la experiencia anterior. Aunque en un comienzo no le encontré sentido, ahora que le he dado más vueltas me di cuenta de que es verdad.

Acabo de sufrir una nueva decepción, pero esta fue grande me golpeó en dos puntos totalmente opuestos, pero igualmente importantes. En mi ámbito más intimo y que manejo con tanta sutileza y en el ámbito escolar; a pesar de que lo que gatillo la situación en cada caso fue diferente, tienen una persona que las une y las hace una.

No es que esté culpando a esa persona, por el contrario ella une estos dos acontecimientos, pero no tiene nada que ver con ellos, es difícil de comprender pero no imposible.

Lo peor es que no se que es lo que siento, no se si estoy sintiendo pena, rabia, angustia, etc. Lo que si se es que esta mezcla se está robando gran cantidad de mi energía lo que me hace sentir que pierdo el control, además de estar cansada y querer dormir todo el tiempo.

Debido a todos estos acontecimientos he llegado a la conclusión de que si pueden vivir el luto como personas normales, hagánlo porque me imagino que es lejos la mejor solución para que después no sientan lo que yo estoy sintiendo ahora y que ni yo sé que es.

jueves, 8 de julio de 2010

Pensamiento de Miercoles a media noche


Los dias pasan, pero el tiempo sigue estancado en tu ausencia.


Las horas vuelan con la ayuda del viento que las sopla sin cesar, pero el sentimiento de extrañar permanece.


Cuatro meses me dicen todos, pero a mí me parecen cuatro siglos.


Cada lluvia se me hace diluvio,

Cada calor se me hace sequía

Cada rafaga de viento es un temporal

Y cada segundo que transcurre es un año que no estas.


No se si existe un más allá, nisiquiera se si existe un mañana, porque desde que te fuiste el tiempo avanza, pero está congelado.


Se mueve el mundo, pero yo sigo estancada en la misma fecha y hora en la que te marchaste y a pesar de que tu presentías todo; ni un adios, ni un te quiero de dejaste.